Otra forma de decirte adiós.
Soy la sombra de lo que fui, y a la vez, la nueva mujer, la que busca la luz en otro lugar, lejos de donde viví. Lejos de ti, lejos de mis sueños de antaño, esos sueños que ya no compartiremos, porque hemos escogido caminos diferentes. No te odio, ni busco vengarme; me queda la amargura del amor perdido. Esa amargura que tardará en dejarme del todo, porque no fuiste un hombre odioso. Si lo hubieras sido, no me habría costado tanto el adiós.












Javier dijo
Hermoso
14 Septiembre 2009 | 06:42 PM