Ya no somos los mismos; tú me abrazas para despedirte de mí, y yo no sé qué hacer, y me quedo inmóvil, como una estatua de sal, aunque las lágrimas quieren que las deje salir, y los ojos me abrasan, y los cierro fuertemente. Y después, sola, lloro, y lloro, y lloro...
Ya no somos los mismos; tú me abrazas para despedirte de mí, y yo no sé qué hacer, y me quedo inmóvil, como una estatua de sal, aunque las lágrimas quieren que las deje salir, y los ojos me abrasan, y los cierro fuertemente. Y después, sola, lloro, y lloro, y lloro...
Ya no somos los mismos; tú me abrazas para despedirte de mí, y yo no sé qué hacer, y me quedo inmóvil, como una estatua de sal, aunque las lágrimas quieren que las deje salir, y los ojos me abrasan, y los cierro fuertemente. Y después, sola, lloro, y lloro, y lloro...
Ya no somos los mismos; tú me abrazas para despedirte de mí, y yo no sé qué hacer, y me quedo inmóvil, como una estatua de sal, aunque las lágrimas quieren que las deje salir, y los ojos me abrasan, y los cierro fuertemente. Y después, sola, lloro, y lloro, y lloro...
Caía la lluvia y no me importaba mojarme... Necesitaba mojarme, necesitaba diluirme en el agua y convertirme en un charco.
Cuanto mejor os tratamos, más os reís de nosotras. Aprendo para la próxima...











